lunes, 2 de noviembre de 2015

Humor es inteligencia

miércoles, 1 de julio de 2009
Guión de un monólogo
Hola, muy buenas y cordiales noches, noches, señores y señoras, señoritos y señoritas. El monólogo que les voy a contar esta noche, es más verídico que desagüe de bajeras, que seguro que todos los presentes, y yo me incluyo, habéis hecho alguna vez en la playa. Dentro del agua, claro está... ¡Que gorrinos somos! Así como vamos a cuidar el medio ambiente.

Yo soy monologista, no humorista, no vayamos a confundirnos ahora, ome podio. Pero claro, un monólogo sin humor, es como una carboná con la parienta de turno, sin llegar hasta el final. Pues eso, ya me entendéis, ¿no…?
 
En un congreso científico celebrado recientemente, se ha llegado a la conclusión de que el humor es inteligencia. Y es puta verdad. El humor es inteligencia, pura y dura. Pero claro, no todos los cópules, los seres vivos, mejor dicho los seres humanos, porque yo a los perros, gatos o serpientes todavía no los he visto reír a pierna suelta, bueno pishita, vamos a especificar, a pata suelta. No todos captamos las bromas más complejas.

Hay gente que nace con cara de tanatorio, y no sonríe, ni cuando su suegra se resbala en un centro comercial y se le ve toa la faja, encima de las bragas de cuello vuelto. El que nace sieso, se va con los pies por delante, sin haber cambiado el careto en su puta vida... Por eso hay humor para personas inteligentes. Pero vamos, no tienes que haber realizado ningún máster en Shishinati, ni tener ningún titulillo para comprender la broma, ¿estamos?

Dime de qué te ríes, miarma, y te diré cómo eres. El sentido del humor determina, en muchos casos, en muchísimos casos, en la inmensa mayoría de los casos, vamos, en el 99% de todos los casos del mundo mundial, la personalidad y va ligado al intelecto del tipo en cuestión.

El mismo Albert Einstein recurría al humor en multitud de ocasiones. Se cuenta, y creo que no es leyenda urbana, que un día la requetebuena Marilyn Monroe le dijo a mi amigo Einstein: Albert, pishita, deberíamos casarnos y tener un hijo juntos. ¿Te imaginas un bebé con mi belleza y con su inteligencia?, a lo que el señor Einstein respondió: Desafortunadamente, shosho mío, niña de mis entretelas, temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia... Vamos, que habría salido una Elena de Borbón...

Pues si señores, reír es sano, pero que muy sano. Dicen que la risa es el antídoto para curar enfermedades y es un estímulo perfecto para rendir mejor en el trabajo y en los estudios. Reír te da energía para vivir el día a día. En serio, y esto no es broma, aunque el monólogo de hoy vaya sobre el humor.

Cómo el humor es inteligencia, yo modestamente les voy a ofrecer una clasificación de diez ejemplos de personas de la televisión, el cine o la política según su chispa.

1. HUMOR SIMPLE. Este humor siente predilección por las bromas fáciles de resolver. Un ejemplo podríamos encontrarlo en los sketches de Los Morancos en una parodia cualquiera de Antonia (la hija) y Omaíta (la madre).

2. HUMOR COMPLEJO. Este es un humor es para las personas que buscan sensaciones. Les gusta lo extraño, la incertidumbre, relacionar elementos. Esa es la tendencia que siguen programas como Muchachada Nui, antes en la 2 y actualmente, creo que en La Sexta.
 
3. HUMOR MACHISTA. Ese es el humor de aquél que se ríe con bromas que denigran a la mujer. Y aquí en Sevilla todavía hay mucho machista, pero mucho. Este humor ya está obsoleto, pero todavía sigue ahí. Yo para este humor pondría a la saga Torrente, de Santiago Segura, que incluyen varias escenas machistas.

4. HUMOR IRÓNICO. Este es el mío, made in JBG. ¡Coño, algo que no está hecho en China! Ironía pura y dura. Es un humor agresivo que se emplea para criticar y manipular a los demás, pero sin mala intención. Por lo menos yo, que soy muy inocentón... Además de un servidor, este recurso es muy utilizado por Andreu Buenafuente o el Gran Wyoming. Quién no recuerda Caiga Quién Caiga.

5. HUMOR ZAFIO. Este humor acude al racismo o al sexo para hacer reír o para reírse. A este perfil responde divinamente un político como Silvio Berlusconi. Menos mal que está en Italia, porque aguantarle tiene pelotas. Aunque aquí en Españía tenemos también algún personaje así.

6. HUMOR NEGRO. Hay que tener mucho tacto con este humor. No todo el mundo enfoca de manera cómica situaciones que son serias, usando temas como la muerte, asesinatos en masa, enfermedades, locura, terrorismo, drogadicción, violación… Un ejemplo lo encontramos en los capítulos de la popular serie yanqui del doctor House. Yo no la sigo, pero creo que ya es un poco repetitiva, ¿no…? Aunque el amigo House tiene que tener algo, que humedece mucho tangitas...

7. HUMOR FÁCIL. Este es tipo de humor que más gusta a los niños. Y a los no tan niños, al típico inocentón o inocentona, eh. Aquí se ríe uno de la caída al suelo de alguien, de un golpe… Se emplea mucho en teatro de títeres y marionetas. Vamos, humor pa niños, no hay más. Este humor ya si que está pasado de moda, ya está totalmente desfasado. Fijaros que ya lo utilizaban Charles Chaplin y El Gordo y El Menuillo (El Gordo y El Flaco).

8. HUMOR DEL QUE SE RÍE DE SÍ MISMO. Vamos, como yo. Y como creo que tendría que hacer to quiski. Se utiliza mucho como autodefensa, haciéndote burla de ti mismo, para la diversión de los demás. A este perfil va como anillo al dedo Mr. Bean, y no empecemos ya a comparar...

9. HUMOR ABSURDO. Es el característico humor inglés, como los Monty Pytohon’s. En Españia destacan por ejemplo Faemino y Cansado, o el mismo Pepe Viyuela, que si recuerdan saltó a la fama con sus inexplicables modos de querer despegar de una silla. Si el mismo de la serie Aída.

10. HUMOR VIOLENTO. Y ya para terminar he dejado el humor más delicado. Las personas que utilizan este humor es para reírse de situaciones que no debieran provocar tal reacción, como asesinatos o algo desagradable. A estas personas les divierten películas como Pulp Fiction o programas de televisión como Humor amarillo. Este humor además de violento también se le podría llamar humor patético.

Porque sí, amigos, hay que partirse de risa. También se que hay gente de risa fácil, de risa floja, que se desencaja las mandíbulas. Vamos, que se ríe por todo y eso es muy bueno. Aunque como dice mi gran amigo Manolo Melado, no me río más no se me vayan a caer los empastes.

En fin, gracias, gracias, gracias, y a reír, que la vida son dos días y medio, pecadores de la pradera.