domingo, 28 de junio de 2015

Ayer crisis, hoy crisis, mañana crisis

sábado, 1 de noviembre de 2008
Guión de un monólogo
Hola, hola, hola, buenas noches noches, a todos y a todas. Hoy les voy a contar, nada más y nada menos, que el tema principal de cualquier tertulia que se precie, de cualquier medio de comunicación, sea televisión, radio o prensa escrita. Entonces ya os imagináis perfectamente, que hoy voy a hablar de la crisis, de la puta putísima crisis, que está de moda hablar de ella, que no podemos dejar un día, de pensar en el tema principal de la crisis. En el fondo, muy en el fondo, la verdad, le cogemos hasta cariño a la crisis.

Bueno, ya en serio, que ya hasta me da vergüenza ajena hablar de la puta crisis. Mira que me digo todos los días, que no voy a hablar más de ella, que la voy a borrar de mi diccionario, pero no hay forma, es una droga hablar de la crisis.
 
Yo, un día que tenga mucha paciencia, cosa que no se si va a ocurrir alguna vez, voy a pillar cuatro periódicos al azar, cogeré un rotulador rojo, y voy a señalar todas las palabras crisis que vea. Cuantas habrá, unas pocas, ¿no?, una auténtica millonada. 

Llegas a mediodía a casita y pones la tele y comienza un informativo y no digo cual. Todos comienzas igual, están clonados, sin imaginación: Hola buenas tardes, la crisis que sufre el país es…, cambias de cadena: la bolsa de Nueva York a entrado en crisis y…, cambias a otro canal: el petróleo ha vuelto subir y la crisis financiera nos hace…

Entonces vuelves a hacer zapping y vas a una cadena que van a comenzar los deportes y entonces te tranquilizas: Hola buenas tardes, el Real Madrid perdió ayer ante el Real Unión de Irún y parece que ha vuelto la crisis a la casa blanca. Harto apagas la tele y te haces la comida, almuerzas y, en plena sobremesa, vuelves a encender la caja tonta para ver el típico programa rosa, vamos de cotilleo puro y duro: Como ya sabéis la Zarzuela está en crisis, debido a unas declaraciones de la Reina doña Sofía a… Apagas cabreado, harto de todo y te bajas a tomar un café al bar.
- ¿Que te pongo Jorge?
- Manué, dame un cortao, largito de café, con unas lagrimitas de coñac, miarma.
 
Y mientras está en la máquina cafetera, preparándote ese oloroso e irreemplazable manjar después de almorzar, y le preguntas al camarero:
- ¿Qué Manué, todo bien, no, pishita?
- Que va quillo, la crisis no veas como afecta.
 
¡¡Comor!!, que le afecta la crisis. Si son las cuatro de la tarde y tiene el bar lleno, hasta las trancas. ¡¡tequiyá!! Pero si prestas un poquito de atención a los dos ejecutivos que tienes a tu derecha, en la barra de la taberna, están hablando de la crisis. Y los de tu izquierda, de fútbol, pero de la crisis en la que dicen está metido el Sevilla FC, por perder con la Ponferradina en la Copa del Rey. Todo, absolutamente todo, es crisis, todo y yo estoy hasta los mismísimos huevos, de la puta crisis y del hijoputa, que creo esa puta palabra.

Señores, cualquier cosa mala que pase en la vida de cada uno, aparece la palabra crisis. Mi novia me dejó hace un mes y entonces, yo estoy en crisis emocional, aunque fuera por haber encontrado un tanga en mi coche, ya que ella usa bragas de cuello alto. En fútbol, el Barça, como debe ser, está que se sale, metiéndole cinco chicharros al que se ponga por delante, pero como pierda, empate o hasta gane por 1-0 al Benidorm en la Copa, ya se empieza a hablar de crisis en el vestuario blaugrana.

Si en el mundo rosa, Falete abandona al niñatillo de su novio, acaba de entrar en crisis. Vamos, que a este paso, le explota un airbag tetacio a Yola Berrocal, y entra en crisis, o sale ya a la luz el marido del futbolista palangana Javi Navarro y entramos en otra crisis. Aunque esto último, creo que es leyenda urbana, pero cuando el río suena, pishita…

Si estás en tu casita, y abres el ropero para elegir la indumentaria de ese día, te das cuenta, que todo lo que tienes, te está estrecho o muy ancho, pero na es de tu talla. Acabas de entrar en una galopante crisis. Hace una jartá de caló en Sevilla, abres la nevera para refrescarte un poquito con algo fresquito y ves, con los ojitos desorbitados, que no queda ni una Cruzcampo, ni una, y encima es domingo. Lo primero que haces, es beber a morro de la botellita de agua fría, que tienes para estos casos extremos, pensando, eso si, que estás en crisis de avituallamiento.

Bueno chatines, el pescao ya está vendio por hoy y la pescailla se muerde la cola. Si no les ha gustado este monólogo es que los guionistas estamos en crisis. Váyanse, antes de que comience otra crisis, no se cual, pero otra crisis. Gracias, gracias, gracias, y hasta pronto, pecadores.