jueves, 26 de marzo de 2015

Me estoy haciendo viejo

Miércoles, 30 de marzo de 2005
Guión de un monólogo
Hola público expectante, muy buenas noches, noches a todos y a todas. Hoy os voy a contar una historia verídica, tan cierta como que la Operación Malaya no es trigo limpio. Algo que le pasa o le pasará algún día a todo hijo de vecino. No hay abstención para librarse, no hay.

¿Nos estamos haciendo viejos? Yo por lo menos, creo que un poco más mayor soy. Y no lo digo porque ya peine algunas canillas, aunque con éste pelucón que tengo, las disimulo bien, ¿no? Mi barbero siempre me dice, que tengo pelo pa dos cabezas, pisha. Ya me quedaré pelón, seguro...

La mayoría de la gente que acaba de hacer la selectividad, nació en 1984. A esa edad tú ya sabías sumar, restar, multiplicar y dividir (y hasta resolvías ecuaciones). Sinceramente, ya se me ha olvidado todo menos sumar. Vamos, sumar las deudas que tengo...

Le hablas a este gente, del golpe del picoleto Tejero en el ya famoso 23F y es como hablarles de la guerra civil. Esta gente no tiene recuerdos significativos de Felipe González y Alfonso Guerra con su cazadoras de pana, incluso les hablas de Naranjito y su novia Clementina y seguramente creen que les tomas el pelo, y para ellos ha existido solamente un Papa que ha durado toda la vida y Benepisto 16, perdón, Benedicto XVI, es el segundo Papa de la historia.


Nunca cantaron We are the world, we are the children, nunca vieron a Ramoncín con un rombo pintao en un ojo y nunca han visto jugar al Pelusa Maradona, al mítico Johan Cruyff, a Rafa Gordillo, con sus medias caías, a Van Basten, a Gullit o Dino Zoff. Ver a Julito Cardeñosa, fallar un gol clarísimo ante Brasil en el Mundial de Argentina’78, pa matarlo a cosquis. Vamos que la Copa del Rey del Betis en 1977, es historia muy lejana pa ellos, algo que solo cuentan los veteranos. Y el fantástico 12-1 a Malta es algo de fútbol antiguo, cuando golear era fácil. Una mierda así de gorda...


Este gente de ahora, no saben los que era un guateque. Vamos, que no lo se ni yo... Tenían 8 años cuando la Unión Soviética se desintegró, no se acuerdan del Osito Misha, de la Guerra Fría y conocen una sola Alemania, aunque en el colegio les hayan contado que hubo dos. No tienen edad para acordarse de la explosión del Challenger, del referéndum de la OTAN, del drogata Bon Jovi de melenas, ni de Ay, quién maneja mi barca, cantada en Eurovisión con los pinreles descalzos y todo por la gitanilla Remedios Amaya, y comentado por el maestro Uribarri.


Para ellos, el sida ha existido toda la vida. No alcanzaron a jugar con el Atari... El CD entró al mercado, cuando no tenían ni un año de vida. Nunca tuvieron un picú, llamado popularmente tocadiscos y nunca jugaron al Tente, al MultiHobby ni a la Nancy. Conocen a Espinete sólo de oídas y el nombre de Ángela Channing les suena tan a chino, como el de su mayordomo.


Muchos de ellos no saben, o no recuerdan, que las teles sólo tenían dos cadenas y más aún, incluso algunos, no han visto en su corta puta vida, nunca la carta de ajuste. No se explican lo que es ver la tele sin un control remoto, ni unas Navidades, sin turrón de chocolate, y no conciben que en invierno sea imposible comprar un helao. Nacieron tres años después que la Sony sacase el walkman, y para ellos, los patines siempre han tenido las ruedas en línea.


Y ni hablemos de la normalidad con la que ven un teléfono móvil o un ordenador PC. Mi primer teléfono móvil parecía un radio teléfono, era un puto ladrillo.


Puede que nunca hayan visto Barrio Sésamo, Heidi y Marco (que lote de llorar, pisha), La Bola de Cristal, D'Artacan y los Tres Mosqueperros o Las Aventuras de Willy Fog.


En verano, nunca se meten a nadar en la playa pensando en Tiburón y para ellos Michael Jackson, siempre ha sido blanco. ¿Cómo van a creer que Travolta bailaba con semejante panza? No recuerdan quién era Mazinger Z, ni Orzowei, Ulises XXI, o que un extraterrestre, con cara de lagarto, tomara ratones como aperitivo...


Creen que Starsky y Hutch son un grupo de música o que los Ángeles de Charlie es un estreno cinematográfico y en su vida vieron Gente Joven. Nunca se acostaron tras ver religiosamente a Casimiro. Recuerda que toda esta gente entró a la Universidad el año pasado... Son los jóvenes de hoy...


Saber que las primeras fotografías de hembras en cueros, en pelota picá, las veías en revistas, ya más pasaas por la piedra de alguno. Hembras que unos pelucones del carajo, si, ahi abajo, en el mismísimo artículo de lujo, en el pepe, no como ahora, que la más frontosa, sólo tiene el típico pitillo brasileño...

 
Para percatarme de ello, he notado principalmente estos veinte síntomas de que te estás haciendo viejo, de que me estoy haciendo viejo, todavía chocho, no, pero si más viejecito, pero sin viagra, todavía, eh...:


1. Entiendo el texto anterior y sonrío...
2. Me he quedado sin el descuento del carnet joven.
3. Me acuerdo y mucho de las pesetas rubias.
4. En los separadores de la clasificadora, no tengo apuntada ni una sola poesía, ni una sola poesía.
5. Tengo medicinas en la mesita de noche.
6. La virginidad hace tiempo que ya no es tema de conversación.
7. Un niño me dice en la calle: Perdone, señor, ¿tiene hora?
8. Necesito mucho más tiempo, que una mañanita para recuperarme de una trasnochada...
9. Al acabar de ducharme cuelgo la toalla en su sitio. Bueno, esto lo he hecho toda mi vida, que aquí hay clases, eh...
10. Me molesta que mi novia deje la pasta de dientes destapada. Bueno, me molestaría cuando tuviera novia, la verdad. Para que engañarnos.
11. Todos mis amigos se han casado, sin ser de penalti. Aunque, pa casarse, hay que ser un poquillo chalao, pero esa es mi opinión particular, eh...
12. Todos los niñatillos de Operación Triunfo y Gran Hermano son más jóvenes que yo, sin hablar ya de futbolistas. Todos mis ídolos, con los que tenía cromos, son ya entrenadores. Hasta alguno ya nos a dejao, y se ha ido con los pies por delante.
13. Mis sobrinos saben casi más que yo de ordenadores. De ordenadores no, pero si de teléfonos móviles.
14. Voy en verano a la playa y me puedo pasar todo el día sin bañarme. Vamos, en el chiringuito con mi Cruzcampo fresquita y metiendo tripa cuando una despampanante chiquilla se acerca a la barra.
15. Me puedo gastar 20 euritos en un CD de música, sin quedarte pelao el resto del mes.
16. Las dependientas de las tiendas de ropa parecen mis hermanas pequeñas, pero que buenas que están las jodias...
17. Desde la ventana del bus veo a niñatillos conduciendo un coche de la hostia, que a lo mejor es hasta suyo, no del padre.
18. Me empieza a gustar el teatro, la opera, leer libros, escribirlos.
19. Descubro el jazz y me apasiona.
20. Soy más antiguo que las orillas, que los balcones de palo, y todavía estoy apuntado a la VPO para que me den un puto piso.

 
Resumiendo, que soy de la época del blanco y negro, del Nodo, y no hay más, hay que asumirlo... Pero ojo al dato, que estoy muy, pero que muy orgulloso de mi niñez, de mi adolescencia, sin pasar la edad del pavo y ahora, como el buen vino, de mi madurez.


Bueno pecadores, el pescaito ya está vendio por hoy, que ya es tarde y me tengo que tomar mis pastillas. Muchas gracias a todos y a todas.